Mis lecturas escogidas

El bajo índice de la lectura en el Perú siempre ha ido en desmedro de nuestra formación personal. Sin embargo, ese déficit no es voluntario, sólo que no existe el estímulo que desarrolle esa capacidad de buscar en la lectura una amplitud de conocimientos. No creo que sea sólo cuestiones económicas, que sin duda son válidas; sobre todo en el Perú donde casi la mitad de la población vive en la pobreza o en extrema pobreza. Precisamente, dejando de lado los pesimismos, el Consejo Nacional de Democratización del Libro y de Fomento de la lectura (Promolibro), nació con la idea de incentivar en los niños el gusto por la lectura y que descubran que a través de ella se pueden conocer una infinidad de cosas.
Promolibro además de desarrollar “El Mundo de la Lectura” desde hace más de dos años, busca acercar la lectura tanto a niños como adultos utilizando los parques existentes en Lima, entre ellos el parque Castilla en Lince y en el parque de la Amistad en Surco. Otra forma de acercamiento ha sido las carpas itinerantes que, según Ernesto Yepes, presidente de Promolibro, se diseñó con la idea de llamar a las editoriales y a los municipios de los conos, para en convenio levantar las carpas lectoras a favor de los niños de Los Olivos, Villa El Salvador, San Juan de Lurigancho y Villa María del Triunfo.
El convenio consiste en que las editoras se responsabilizan de las carpas en donde existen dos ambientes, uno para la lectura gratuita de textos -que los pone Promolibro-, y otro donde los editores venden sus títulos (libros a un sol o dos soles o con el 50% de descuento).
Este fomento a la lectura sin duda es valioso, porque recuerdo que cuando empezó muchos padres acudían temerosos y no se involucraban en esa tarea. Asistí al “Mundo de la lectura” que se realizó en la estación de Desamparados – no recuerdo que número de edición-, sus ambientes fueron diseñados para acercar a los alumnos con lo que leían e interactuar con el material que leían ya sea mediante rompecabezas o pintura. Incluso se reseñaban historias en idiomas nativos.
En ese entonces, salude que algunos escritores o personajes ilustren se animasen a compartir su experiencia con la lectura y cómo de niños eso les sirvió para definir su afición por la escritura. Recuerdo que lo hizo Javier Pérez de Cuellar y Alfredo Bryce Echenique. Una experiencia que debe repetirse de forma más constante porque el acercamiento a la lectura no debe darse de forma impositiva, motivo por el cual muchos alumnos salen del colegio y ya no quieren coger un libro más.
Luis Jaime Cisneros: “Aprender a leer es asumir la comprensión del texto. Un libro está cargado de sentido, y si el lector no acierta a caminar por los debidos senderos semánticos, ha perdido el tiempo y la lectura. La vida nos enseña que no faltan quienes se esfuerzan por conjeturar su presumible afición a la novela y pronuncian los seguros nombres de Gabriel García Márquez o Mario Vargas Llosa. Y será mejor que no indaguemos por pasajes específicos de Cien años de soledad ni por aquellos de La ciudad y los perros que no hayan sido recogidos por la pantalla cinematográfica. Es que la lectura se priva de poner al estudiante en situación de apreciar y juzgar los deslumbramientos a que suele convocar por sí misma. Aprender a leer es aprender a descubrir el sentido verdadero de lo que el texto dice”.
Concuerdo con la posición de Cisneros, precisamente es sobre el punto de aprender a leer que aún falta mucho por hacer: El plan lector, es una alternativa.

Fotos y Video: María Panta

Martes, 12 Febrero 2008, 4:33 pm 





genial tu explicacion, y la importancia de promolibro en todos los distritos, el año pasado estuvo en sta. anita, espero que le sigan dando realze a este gran labor.
[…] Vivir Lima, ein sehr schönes Stadtblog zum Leben in der peruanischen Hauptstadt, berichtet ausführlich und mit YouTube-Film über die Leseförderung, die im Rahmen eines Programmes namens Promolibro in den Parkanlagen Limas stattfindet: Mis lecturas escogidas […]
La Biblioteca Nacional, tiene proyectos para la implementación de Modulos de Lectura gratuita para los distritos q lo gestionen…
Pero… parece q a los municipios poco les importa q no lo piden… y ahi acumulado hay cerros de libros esperando un destino..
Por otro lado .. el habito de lectura no depende tampoco de la economía o de la accesibilidad de un libro .. sino del interés q pueda tener uno sobre un tema definido…
En Lima noto q la gente no tiene intereses sobre un tema definido… no les gusta leer mucho a lo mas prender el cable y ver los programas como discovery channel y de eso parlar …
en fin.. para mi es mas un proceso personal mas q nada..
He incluido este blog entre mis recomendados. Finalmente un blog de calidad acerca de la capital de Perú. Felicitaciones. Y las fotos de niños peruanos leyendo en las plazas limeñas son mas que inspiradoras. Saludos.
Es importante promover todo tipo de acercamiento a la lectura y no sesgada, sino abierta a fin de que tanto el niño, joven y el adutlo forme su propio criterio de acuerdo a la información que busca.
En el Perú, el esfuerzo de Promolibro, es altamente positivo. Pero como reitero en lo escrito, la lectura debe ir acompañada de la comprensión lectora. En ese sentido, debo destacar como ejemplo a replicar: el Plan de Fomento de la Lectura del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte de España que reconoce que la lectura es una herramienta básica en el aprendizaje y la formación integral de cada uno de nosotros. Este programa une la inversión estatal con la privada para afianzar sus objetivos, y en ese punto, en el Perú poco a poco está avanzando. Un ejemplo es la Fundación “Leer es estar adelante” que promueve una entidad bancaria.
Pero más allá de las iniciativas, lo cierto es que el libro sigue siendo un bien oneroso para muchas familias, y en ese sentido, la ley del libro no ha contribuido como se esperaba a una mayor democratización de los textos, sobre todo aquellos que involucran la educación básica primaria.
Concuerdo con Jano en que tampoco los municipios se encargan de promover la lectura y menos de espacios recreativos, algunos a duras penas cuentan con recursos para promover la lectura, y si los tienen, las prioridades del nuevo coso de toros o el monumento a la maca, valen más.
Tanto Homo videns nos hace dependientes de nuestras figuras, de nuestras apariencias. Nos vuelca a la cultura Light y al consumismo. Si algún consumismo debiera haber es el de los libros.
Por ahí vi que para evitar el mal de Parkinson o la perdida de memoria durante la vejez es bueno leer siempre.
Bueno hay tanto que se sabe sobre lo bueno que es la lectura para quienes tenemos el hábito. Pero hay un gran reto por promoverla en estos tiempos.
Habría que ponerse en el lugar de los niños. Cómo hacer para que quieran leer si viven con juegos electrónicos, con algo que los tiene a mil por hora.
Yo sigo pensando en cómo distraer esa atención con la lectura. Y confieso que mucho no se me ocurre. Tal vez comenzar escribiendo para esta generación, con sus lugares comunes, acercándose a su lenguaje. Sólo es una idea.